Pero he de decir, que, si nunca estoy contigo en ese sueño, viviré sola, feliz, libre...
Siempre he reído como una niña infantil, he soñado con volar, sabiendo que aquello jamás llegaría.
Parecía una ilusa, pensando en aquellos momentos, felices y largos.
Pero, llegó aquel momento en el que todos hemos abierto los ojos y hemos visto la pura verdad.
Y ahora sé, que jamás volaré como pensaba, que jamás seré una princesa.
Fui una niña absurda, si así lo ves tú, oh que he malgastado mi vida en simples tonterías... Pero, no lo ha sido.
Habrán sido los mejores años de mi vida, en los que jamás había sufrido, y que ahora, me da cada vez más, e introduce ese puñal en mi estómago.
Mi alegría se derrama por toda la línea del tiempo. Intento aguantar, sabiendo que no tendré tanto tiempo ya para disfrutar. Pensé que mi vida estaba cayendo, que era mi fin... pero llegastes tú a ella, me vistes en el suelo, indefensa, y decidistes llevarme contigo. Pensaba que eras mi salvación, hasta que me recuperé y me quisistes hacer daño con tu propio puñal.
Dolió más que la primera, no sé porqué. Quizá ahora era el momento de despedirse del sol, las risas, de mi vida... pero no quise caer así de pronto.
Hubo un momento, en que te descuidastes, creyendo que ya estaba demasiado débil como para levantarme, pero lo hice. Me levanté, y yo mismo pudí comprobar que yo no era aquella princesa del que me habías echo creer.Ahora, sé que el día que yo me muera, estarás tu allí, para verme, tragándome mi orgullo. Mi alma se la llevará el viento, que jamás volverá. Mi alegría se la llevará otra persona que la necesite, y yo, inerte en ese frío suelo, recordaré lo bien que habré vivido.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario